Publicado originalmente en Microcosmos
El estereotipo del clásico front band en el rock desde sus inicios ha sido liderado por la imagen de un hombre, joven, sensual, rebelde, quien posee un gran éxito entre las féminas. Cuando pensamos en rock se nos viene a la cabeza íconos como Jim Morrison, Elvis Presley, Johnny Cash o Jimmy Hendrix entre otros, aquellos sudorosos cuerpos que dejaban una ola con olor a macho, deseado entre las groupies que sólo ansiaban tener una noche con aquél individuo talentoso que hace dos minutos había arrasado en el escenario. Sin embargo, esta figura tan fija en la memoria colectiva - incluso hasta nuestros días - ha obviado la inserción de otras figuras que vendrían a romper ella, con esta estructura de género tan masculinizada.